Después de mucho hablar sobre visitas a Galicia, un día gracias a un GRAN amigo y a una llamada en un concierto de mis adorados Vetusta Morla me decidí y volé hacía la Coruña. Al principio todo eran dudas y miedo. Pero al llegar allí todo lo malo desapareció. Galicia tiene de todo: gente adorable, despertares muy musicales, una comida muy rica, un viento que te despeja la mente, paisajes que enamoran, playas maravillosas y desiertas, mucho verde, aire fresco, lugares en los que apetece sentarse y observar, solo observar la maravilla que tienes delante. Todavía puedo sentir aquel aire puro que te limpia por dentro y te hace ver las cosas más claras.
Gracias a ese viaje desconecté de muchas cosas, conocí mundo y a una familia encantadora, a la que desde aquí le doy mil gracias por ser como son, porque me hicieron sentir más que afortunada. Cada uno de ellos tiene ese algo que los hace ser especial. Solo con recordar cualquier pequeño momento de los que viví allí me hace sacar una GRAN sonrisa y creo que hay pocas cosas que valore yo más que eso.
Por todo esto y mucho más, Galicia volveré pronto! :)